lunes, 31 de julio de 2017

DE PRESENTACIÓN

Buenos días y feliz lunes a todos!! Hoy os vengo a mostrar una entrada muy especial. Este sábado mi padre presentaba un libro que había escrito sobre la fauna de mi pueblo, y allí estuvimos para apoyarlo. Aunque no es el primer libro que escribe, de hecho lleva unos cuantos, siempre es un día especial.
Así que allí nos fuimos, al centro cívico, a la charla de presentación. Hicimos las fotos entre los gigantes de mi pueblo, que "duermen" allí, y fotos del gran Pedro Iturralde, una de las más grandes figuras del jazz español de todos los tiempos (y vecino de mi pueblo, cuyo centro cívico lleva su nombre). Tanto el vestido como los zapatos son de Asos, y el bolso es vintage (era de mi abuela).
Como véis, he vuelto a cambiar de look, dejando atrás el cobrizo. Espero que os guste.





 



Espero que os haya gustado, feliz semana!!

sábado, 22 de julio de 2017

INDONESIA III: LOS TEMPLOS DE JAVA

Hola a todos! Continuamos con esta serie de entradas dedicadas a Indonesia saltando de isla. Tras una noche en un hotel cutre de Medan lleno de mosquitos nos levantamos de madrugada para coger nuestro vuelo. A las 6 de la mañana no había otra cosa para desayunar más que pescado frito con picante, así que pedimos unos zumos de naranja, que tomamos rápidamente antes de darnos cuenta de que estaban rebajados con agua del grifo. ¡Glups! Esto traería consecuencias en los tres, y se empezarían a hacer notar apenas pisamos Java...
El vuelo fue rápido y al poco de llegar a Java nos encontramos con Kyoto, el que iba a ser nuestro guía en esta parada exprés. No teníamos tiempo de ver la isla en profundidad, el volcán Bromo estaba cerrado por riesgo de erupción y el Ijen nos pillaba más cerca de Bali que de Yogyakarta, pues el extremo de la isla donde se encontraba casi pegaba con Bali. Pero tampoco queríamos perdernos por nada del mundo los templos de Java, así que decidimos hacer una parada técnica de un día y una noche antes de proseguir hacia Bali. Y os puedo asegurar que fue una gran decisión. Lo recuerdo como una de las cosas más bonitas que he visto.


Kyoto era un chico majísimo, con una mentalidad súper positiva y muy feliz, que había aprendido español con un par de libros y mucho desparpajo, y trabajaba de guía porque quería ganar dinero para  que sus dos hijas pudieran y fueran mujeres independientes. Que esto te lo digan en un país musulmán, pues dan ganas de darle un achuchón al chaval, que queréis que os diga. Había alguna cosa que no se le entendía bien pero era tan majo, y vivía su trabajo con tanta pasión, que no puedo imaginar un guía mejor.Vimos un par de templos menores (aunque no por ello menos bonitos) al principio, y luego nos llevó a uno de los platos fuertes: PRAMBANAN.


Es un complejo que en su origen tenía más de 200 templos hinduístas dedicados a la tríada sagrada del hinduísmo, Trimurti, compuesta por Brahma el creador, Visnú el preservador y Shiva el destructor, construído en el siglo IX. Actualmente, entre el deterioro debido al paso del tiempo y un terremoto en el s.XVI, quedan muchos menos. Este templo casi todos lo hemos visto un montón de veces en fotografías y documentales de viajes, y que me moría por verlo al natural. Y es tan impresionante como me imaginaba.


Nosotros cogimos la entrada combinada para los dos templos grandes que pensábamos ver, Prambanan y Borobudur, cuyo precio es de 40$ (allí el euro lo controlan menos). Los indonesios pagan una tarifa mucho más reducida, pero es lógico y desde luego no me parece nada mal. Mantener esas maravillas cuesta dinero, y los occidentales que vamos allí a hacer turismo ganamos mucho más que el indomesio medio, así que es normal que seamos nosotros quienes paguemos esos costes. Además con la entrada tienes una bebida gratis, café, té, refresco o agua (un consejo, coged el agua que hace calor!!). Si tenéis carnet de estudiante la entrada os sale a la mitad.


Prambanan se encuentra a 18 Kilómetros de Yogyakarta, y se puede acceder en transporte público desde Yogyakarta (línea 1 desde Malioboro Street) por algo así como 0'25€ en 40 minutos, aunque nosotros, al ir con Kyoto, no lo probamos. El horario de apertura es de 6 a 17 horas, aunque siempre es bueno comprobar todos los detalles en su página si vais a ir.


Como véis en las fotos, es precioso. Se puede acceder al interior de los templos principales y algunos secundarios, que aunque no son tan recargados como el exterior son interesantes, pues contienen estatuas de las divinidades a quienes están dedicados. Id con calzado cómodo que hay escaleras a miles, no es le momento de ser cuquis.



Tras deleitarnos la vista con este templo nos fuimos a comer a un restaurante encantador con vistas a un estanque con carpas. Aunque el famoso zumo con agua del grifo de Nedan ya había hecho mella en dos de nosotros pudimos disfrutar más o menos de la comida.








 Para no hacer muy larga esta entrada os hablaré de la gastronomía indonesia en otra entrada. Después del postre, nos dirigimos a nuestra siguiente parada: BOROBUDUR.


Este monumento budista, Patrimonio de la Humanidad y mil veces visto en reportajes y documentales, es el mayor del mundo. Fue construído entre los años 750 y 850 y consta de nueve plataformas, seis cuadradas abajo y tres circulares arriba. Según nos explicó Kyoto, el visitante comienza el recorrido desde abajo subiendo en espiral por todas las plataformas, siguiendo un recorrido que representa los tres niveles del budismo (el mundo de los deseos, el mundo de las formas y el mundo sin formas) y que termina con la purificación total en el punto más alto, donde se alcanza el Nirvana. Mis acompañante no quisieron hacer el recorrido completo (son más de 3 kilómetros) así que me tuve que conformar con las últimas plataformas. El Nirvana tendrá que esperar. En realidad el templo es un Mandala visto desde arriba, un plano de cosmos y de la mente humana, y está lleno de estupas (las pequeñas campanas que se ven por todas partes) con imágenes de buda en su interior, una setenta, y todo el recorrido está cubierto de relieves que nos van contando la historia del príncipe Siddhartha, sus infancia en palacio y su evolución hasta convertirse en Buda, así como las historias de otras personas famosas y relieves que hablan del karma y su concepto de causa-efecto.


Este templo sigue en activo, pues todos los años los budistas de Indonesia peregrinan hasta él para celebrar un gran festival.


Se encuentra a 40 kilómetros de Yogyakarta y para llegar en transporte público hay que coger la línea 2 y luego coger otro bus que lleva directo al templo. El precio total es de poco más de un euro y se tarda una hora proximadamente.


Borobudur fué abandonada en el S.XI por motivos desconocidos y luego fue sepultada por las cenizas de una erupción volcánica y la vegetación hasta que fue redescubierta en el s.XIX por los británicos, que tuvieron la genial idea de restaurarla y devolverle su esplendor.


Es un lugar muy especial, tanto por su historia como por su energía y por el lugar donde está situada, en un entorno increíble, que no os podéis perder. Por cierto que en este templo nos pararon un montón de veces para hacerse fotos con nosotros, sobre todo chicas jóvenes indonesias de excursión. Los occidentales somos mucho más habituales que en islas como Sumatra pero por lo que sea aún nos ven como una atracción. Te preguntan de dónde eres, cómo te llamas...Yo los veo cambiando fotos de turistas en plan "tengo a los españoles repetidos, te cambio uno por un holandés" jaja.
Para terminar el día, fuimos a ver un monasterio budista, Java es musulmana como casi toda Indonesia así que tampoco era muy grande, pero me pareció muy interesante. La capilla estaba abierta y los jardines también, para quien quisiera pasear por allí buscando un poco de paz.
Tras un día muy intenso pero que había valido la pena 100%, Kyoto nos dejó en el Hotel de Yogyakarta, donde nos dimos la primera ducha en condiciones en días (dejemoslo en que la selva es muy rústica jaja). Una de las mejores duchas de mi vida, para ser exactos, con su toalla esponjosa para secarse y su cama con buen colchón al terminar. Dormí como un bebé.
El día con Kyoto nos costó unos 50-60€, no recuerdo bien, para 3 personas. me parece muy recomendable, ya que tienes transporte desde que bajas del avión hasta que te deja en el hotel y guía en español, que no es tan fácil de encontrar en Java. Además de lo majo y atento que fue en todo momento. Si alguien va a ir allí y le interesa, que me escriba y encantada os pasaré su mail.
¿Mereció la pena un día tan largo, el vuelo y las horas de coche para ver dos templos? Sin ningún tipo de duda, Sí. A toro pasado, si hubiera sabido que lo poco que vimos de Java iba a ser tan bonito, nos hubiéramos quedado más días. Aunqu neo se puede tener todo, y tampoco queríamos quitarle tiempo a Bali. Pero volveremos, y nos dedicaremos a conocer bien esa isla que tanto nos gustó.


Si habéis leído hasta aquí os merecéis un súper aplauso. vaya chapa. Continuaremos con Bali, hasta la próxima y ¡Buen fin de semana!

viernes, 7 de julio de 2017

INDONESIA PARTE II: SUMATRA, EN BUSCA DE LOS ORANGUTANES

Hola a todos! En esta entrada sobre Indonesia ya vamos a entrar en materia. Tras un montón de horas de vuelo aterrizamos en Kuala Lumpur a las 21 horas. Sólo hacíamos una noche porque nuestro vuelo salía muy temprano por la mañana, así que cogimos un hotel al lado del aeropuerto. Ya habría tiempo de ver la ciudad a la vuelta. Nuestra idea en Sumatra era pasar un par de días en Bukit Lawang, un pueblo en la selva a las puertas de un Parque natural, para poder observar orangutanes en su hábitat. El orangután es un simio de gran tamaño que vive únicamente en las selvas de Borneo y Sumatra, y cuyo hábitat se ha visto drásticamente reducido en los últimos años porque se destruye para plantar palma, de la que se obtiene el aceite de palma que encontramos en toda la comida basura y procesados del mercado. Ahora mismo sobreviven debido a que en los parques están protegidos, pero su única esperanza es que la gente tome conciencia y deje de consumir productos con este aceite, para que las empresas dejen de utilizarlo en sus productos y así su cultivo deje de resultar rentable.


En el aeropuerto de Medan nos estaban esperando, y allí comenzó un viaje de varias horas hasta Bukit Lawang. El primer contacto con el tráfico de este país ya nos enseñó que allí el caos es la ley. Los coches y las motos se mezclan con carricoches y peatones en carreteras con baches de un metro de hondo. Ver cuatro o cinco personas en moto con bebés sentados en el manillar es lo habitual, y los cascos brillan por su ausencia en la mayoría de casos. Cuando te acostumbras es muy pintoresco todo. Llegamos a Bukit Lawang, un pueblo justo en el borde del parque natural, en mitad de la selva, separado por un río, en el que cruzar de un lado a otro implica pasar por puentes inestables con tablones sueltos y cuerdas de metal como agarramanos.


Es el pueblo al que van todos los turistas que quieren hacer trekkings en la selva en busca de orangutanes, así que se mezclados con las casas de los lugareños encontramos casas para huéspedes y algún que otro hotel. Esto significa que, aunque Sumatra no sea muy turístico, en Bukit Lawang están más acostumbrados a ver occidentales. Sin embargo, les llamamos mucho la atención. Los niños pequeños salen corriendo de las casas para saludar (¡¡Hello, hello!!), y los que ya tienen más edad (adolescentes e incluso mayores) te paran para poder hacerse una foto contigo. También les encanta posar para que les hagas fotos.


El río es el centro neurálgico de la vida en el pueblo: Lo mismo aprovechan para lavar la ropa, las motos,  ellos mismos, lavarse los dientes, jugar, nadar...Absolutamente todo. Nuestra casa estaba a las afueras del pueblo, era la casa familiar del guía con anexos para los huéspedes. El jardín, como podéis comprobar, estaba cuidadísimo. Yo de todas maneras miraba fijamente antes de poner los pies descalzos en el suelo, que al fin y al cabo era la selva jajaja!! Aquí os dejo el enlace a su página por si queréis poneros en contavto con él.


A la mañana siguiente salimos para nuestro trekking, acompañados de Uddin, nuestro guía, dos guías más y una pareja de suizos que se alojaban en otra casa pero venían a la selva con nosotros. Al principio, hasta ver un pequeño mono nos emocionaba.


Uddin nos dió dos indicaciones: asegurarnos al agarrar una liana de que de verdad era una liana (y no una serpiente, brrr!) y que si por el motivo que fuera ellos nos decían que corriésemos, pues eso, que ancha es Castilla. El caso es que los orangutanes no son especialmente agresivos, pero son unos animales de más de dos metros de envergadura con una fuerza descomunal, y si por lo que sea se enfadan, o deciden que quieren comprobar que lleva dentro la mochila que llevas a la espalda, pueden hacerte bastante daño de un simple empujón o zarandeo.



Poco a poco, el bosque se fue haciendo más denso y la humedad más intensa. El Parque natural tiene un centro de recuperación de orangutanes que vela por la supervivencia de la especie. Esto significa que los orangutanes adultos que habitan allí, en muchos casos han pasado por el centro y saben que los humanos no sólo no son una amenaza en esa zona sino que incluso les llevan comida. Los jóvenes sí que son 100% salvajes. La primera parte del trekking fue muy "turística", con varios grupos que iban simplemente a hacer una excursión de día en chanclas. Aún así, cuando las copas de los árboles comenzaron a moverse y apareció una mamá orangutana con su pequeño la emoción es difícil de describir.



Hubo un poco de revuelo porque dejó al bebé suelto y ella bajó al suelo, lo que es una señal de alerta. Parecía además que había robado unas gafas de algún incauto. Los guías intentaron acercarse a recuperarlas pero la orangután se cabreó y ahí se oyó el ¡¡¡RUN RUN!!! del que os hablaba. Que parece de chiste hasta que echas a correr y pr el rabillo del ojo ves que el guía te está adelantando por la derecha con el culo por delante. Ahí te das cuenta que hay que acelerar jaja! Perdimos a dos miembros de nuestro grupo que acabaron con otro guía y nosotros adoptamos dos australianas, hasta que rato después nos juntamos todos de nuevo y rehicimos los grupos.


Pasado el sustillo seguimos la excursión. Allí ya seguimos sólo los que íbamos a hacer noche en la selva, así que aquello dejó de parecer el Corte Inglés en Rebajas y empezó a parecer la selva de verdad.


Cuando paramos a comer y descansar en un claro (arroz con verduras envuelto en una hoja, comido con la mano como si no lleváramos 5 horas tocando todo y nada limpio) comenzamos a oír unos ruidos en las copas de los árboles. Ante las indicaciones de los guías nos pusimos las mochilas (los monos son unos manguis) y nos dedicamos a otear hasta que apareció al sorpresa.


 Eran un par de hembras con sus bebés, y esta vez fue más especial porque estábamos solos. Una de ellas incluso bajó hasta donde estábamos para que les diéramos algo de fruta. Os juro que impresionan, son enormes!!


Tras esos momentos nos dirigimos hacia donde íbamos a pasar la noche. Los otros grupos iban a dormir en tiendas de campaña a orillas del río, pero nuestro guía había montado una choza en un alto, con unas vistas increíbles de la selva , donde dormir, aunque sin paredes, al menos con un suelo de madera bajo la esterilla y un techo de cañas sobre la cabeza.


 Para llegar hasta allí cruzamos el río (en la otra orilla no había orangutanes que pudieran robarnos hasta el carnet de identidad) y nos cambiamos de ropa. Comenzó a llover como si no hubiera un mañana, continuó lloviendo toda la tarde y toda la noche, con lo que no hacía más que acordarme de los que dormían en las tiendas al lado del río.


UNA ADVERTENCIA: Si vais allí, ojo con el té que te sirven por litros. Lo hacen con agua del río. Hervida, sí, pero del río. Creo que no necesito explicaros lo malos que nos pusimos todos al día siguiente, ouch!


No todo iba a ser cocinar con agua del río. Lloviendo tanto, nada mejor que recoger ese agua de lluvia en cubos de pintura para poderla aprovechar.


Bueno, el caso es que así pasamos las horas hasta el anochecer, jugando a las cartas y bebiendo té. Tras la cena seguimos jugando a las cartas a luz de unos faroles hasta que sacamos las esterillas y las mosquiteras para pasar una noche totalmente en vela oyendo llover en la selva (y rezando por no tener ganas de hacer pis, recordando que en la selva de Sumatra hay tigres, serpientes y a saber qué peligros más y que en la cabaña no había baño).


Al amanecer, aunque seguía lloviendo, estas fueron las vistas que nos  recordaron que todo había merecido la pena.


Realizamos otro trekking cuando amainó un poco, no vimos más orangutanes pero nos internamos más en la selva, trepando por raíces gigantes y sobornando a los monos con plátanos que llevábamos en la mochila. Tras el paseo bajamos de nuevo al río y volvimos al pueblo en una especie de rafting típico de la zona compuesto de ruedas de camión. La verdad, bañarse en mitad de la selva no tiene precio.



Tras llegar a casa de Uddin, ducharnos y tratar de recomponernos, cogimos el coche y nos fuimos a Medan, donde hicimos noche en un sitio muuuuy cutre y lleno de mosquitos y al día siguiente cogimo sle vuelo para Java. Pero esto os lo contaré ne otra entrada.

lunes, 3 de julio de 2017

CHAMPÚS DESSERT ESSENCUE: MANZANA Y JENGIBRE

Buenos días y feliz semana a tod@s!! Seguimos analizando los champús de Dessert Essence. En esta ocasión toca hablar de la línea de manzana y jengibre para dar volumen al cabello. En esta entrada, en la que hablamos del champú de coco, os pongo al día de cómo es mi pelo para que sepáis lo que busco o lo que necesito, y podáis valorar si el producto es adecuado para vosotros o no.
Este champú es uno de los best sellers de la marca, del que más opiniones se encuentran en la red (junto con el de coco), y otro de mis elegidos cuando me pasé a los champús naturales. Pensé que estaría bien alternarlo con el de coco, para controlar la grasa que pudiera dar el anterior y buscar ese volumen que promete.

Como todos los productos de la marca, está libre de parabenos, phtalatos, siliconas, perfumes o colorates artificiales, Laureth Sulfatos, derivados del petróleo, glycoles o EDTA (compuesto químico ácido de función quelante que no sé porqué se considera dañino pero así es). Los ingredientes son orgánicos y con certificado bio en su mayoría.


La verdad es que el INCI de estos productos me parece increíble. Si lo véis, el primer ingrediente del champú es el zumo de aloe vera, seguido del extracto de manzana. Esto no me lo había encontrado nunca. Luego tiene distintos derivados del coco, glicerina, raiz de rábano fermentada, extracto de jengibre, cloruro de sodio, aroma natural, pantenol, raíz de maca y yuca, extracto de ortiga, consuelda(planta conocida como la hierba milagrosa sobre la que tengo que investigar más), alga kelp y sauce. El ácido cítrico y el sorbato de potasio (ácido ascórbico) son conservantes de la familia de la vitamina C. Y nada más. Una lista de ingredientes irrepochable. ¿Y el Acondicionador? Los ingredientes son prácticamente los mismo pero añadiendo elementos suavizantes como aceites de jojoba y girasol y manteca de karité.


El champú deja el pelo limpio, suelto y sin apelmazar. Hay que tener cuidado y aclararlo bien. El volumen que deja no es extremo pero sí se nota más voluminoso. Hay quien dice que le pelo le dura más limpio, en mi caso no es así pero tampoco aporta grasa. El olor es muy agradable y fresco, aunque no perdura mucho, lo cual es una pena. Mi melena queda brillante y suave, aunque el acondicionador es imprescindible para poderla desenredar luego bien. El acondicionador, aplicado de medias a puntas, lo deja nutrido, suave y suelto. Lo he estado usando bastante tiempo, he gastado tres botes si no recuerdo mal, y me tenía bastante contenta, pero admito que los que estoy probando ahora me gustan aún más (aún es pronto para hacer una review completa, pero adelanto que son de Giovanni). No obstante, sí que los recomendaría, desde luego es el INCI más impecable y natural que he visto nunca.

Como puntos negativos, lo mismo que en anterior, el producto en el champú sale fatal por el dosificador, y no hace mucha espuma, lo que significa que no cunde demasiado y que tienes que asegurarte de que lo has aplicado bien por todo el pelo para que éste quede bien limpio.

Y a vosotros ¿Qué os parece este champú? ¿Os gusta si lo habéis probado?

¡¡Animaros a comentar!!