martes, 25 de agosto de 2015

SICILIA PARTE III, SUBIENDO AL ETNA Y STROMBOLI, UNA ISLA PARA PERDERSE

Bueno, pues vamos a terminar esta ronda por Sicilia subiendo al Etna y perdiéndonos por Stromboli, una isla diminuta donde el volcán preside la vida de su pequeña aldea de 400 habitantes.

El Etna se encuentra en la región de Catania, y lo primero que llama la atención de esta zona es la exuberancia de su vegetación: lo que aquí son arbustos de flor allí se convierten en árboles, las flores que aquí están en macetas allí son arbustos gigantes...y he visto las sandías más grandes de mi vida, con deciros que de un octavo comimos cuatro y aún sobro! Fácilmente pesarían 20 kilos, no exagero. El Etna está omnipresente, su silueta con penacho de humo atrae las miradas continuamente. Para subir hasta allí hay dos opciones, la ladera Norte y la Sur. Lo que me pareció es muy turístico, cuesta un auténtico dineral subir, entre el funicular, el 4x4 y luego la excursión a pie (muy fácil). Y si quieres subir al cráter central, hay que pagar aún más. Pero íbamos con mis padres y nos decidimos por lo fácil. El paisaje cambia abruptamente y se convierte en lunar. Arriba hace frío y hay fumarolas por todas partes, y se ven los resto de lava de erupciones anteriores (el Etna está vivo y bastante despierto, la última erupción fuerte fue en 2003 así que ya le va tocando).





Hay pequeños cráteres por todas partes que le dan al paisaje un encanto especial.

Y ya marchándonos nos encontramos un túnel creado por la lava que bajamos a explorar con unos frontales que unos chicos franceses que salían nos dejaron amablemente. Fue muy curioso caminar en la oscuridad total sabiendo que estabas debajo del volcán.



Al día siguiente cogimos un ferry y llegamos a Stromboli, una pequeña isla del archipiélago de las Eolias que tiene sólo 12 kilómetros cuadrados, donde las faldas del volcán dejan espacio para una pequeña aldea nada más. Allí nada más bajar del barco nos recibió un cartel muy poco halagüeño:


Esa noche hicimos un trekking nocturno con la esperanza de que el volcán nos reglase algunos de sus muy famosos estallidos, temblores y fogonazos, que en época de actividad se suceden cada veinte minutos. Pero tuvimos mala suerte ya que había tenido una pequeña erupción en Abril y tras esos momentos suele descansar unos cinco meses, así que nos quedamos sin ver nada, porque además se puso una nube tremenda en el cráter.


A pesar de estar "descansando" la presencia de gases y humo es permanente.


Casi nos ahogamos subiendo! Olía fatal y picaba la garganta, pero eso le añadía emoción al asunto.


Una vez llegas a la cima te tienes que vestir de esta guisa por seguridad:



Y al día siguiente, tras disfrutar de la preciosas y negras playas de la isla, con un agua caliente como en una bañera (al fin y al cabo es parecido a bañarte en un caldero jaja!) regresamos a Sicilia, donde pasamos la última noche en Cefalú, un precioso pueblo, antes de regresar a España.


Éstas han sido mis vacaciones, espero que os hayan gustado y no haberos aburrido, a mí me gusta tanto ver entradas de este tipo en otros blogs que presupongo que a todo el mundo le tiene que gustar jaja!

Y vosotros ¿Os habéis ido ya? ¿Dónde habéis estado o vais a estar?

5 comentarios:

  1. A mi sí que me gustan mucho este tipo de entradas, sobre todo si "conozco" a la blogger como es el caso.
    Qué cosita caminando en la oscuridad! Estuve en una situación parecida, en una gruta, este verano y me dio un poquitín de claustrofobia no ver nada y saberme bajo tierra, la verdad!!
    Un besazo!

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  2. Madre mía! Que bien te lo has pasado!
    Besos

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  3. Yo también vuelvo ahora de mis vacaciones!! La verdad es que Sicilia siempre me ha llamado la atención y es un lugar donde me encantaría ir... Eso sí, no sé si me atrevería a subir a un volcán activo jajajaj

    ¡Un beso y te espero por el blog para comentar las últimas novedades de la alfombra roja!
    Le Style et Moi

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